Los ciberdelitos han aumentado de manera notable en los últimos años, causando pérdidas millonarias a grandes corporativos y Pymes en todo el mundo.

El fraude del CEO es solo uno de los tantos métodos que la delincuencia organizada ha puesto en marcha para defraudar empresas. Entre 2013 y 2015 el FBI reportó pérdidas de 1,200 millones de dólares a nivel mundial con cerca de 12 mil víctimas. Poner en marcha este tipo de delitos es sumamente sencillo: solo hace falta un correo con algún tipo de malware para que los delincuentes pongan en marcha una operación de espionaje sin que los afectados lo noten. Apelan a la secrecía del personal de confianza de la compañía en cuestión y luego de una serie de intercambios de información pueden hacerse de 60,000 hasta 200,000 dólares en más de una ocasión antes de ser descubiertos.

Uno de los problemas al que se enfrentan las compañías es la cultura empresarial en torno a este relativamente nuevo tipo de delitos. Ejemplo de ello es que por ejemplo hoy en día los movimientos financieros se realizan de manera casi automatizada y virtual. Reconocer el phishing y malware se dificulta con el uso de dispositivos móviles y la omisión del elemento humano en las transacciones y operaciones de las compañías.

Ante esta nueva situación, las empresas han sido tomadas por sorpresa y se dedican a la solución de resultados y no del problema de fondo: un cambio en la cultura de ciberseguridad dentro de la empresa, entre sus empleados, directivos, etc. ¿cómo lograr esto? Gamificando y haciendo que se involucren directamente en las políticas de ciberseguridad de la empresa: no basta con que los empleados reconozcan algún correo con phishing. Si además se les brinda un reconocimiento público por hacerlo, no verán esto como una tarea extra sino una acción que trae beneficios profesionales y personales.

Darles reconocimientos e incentivos por asistir a cursos de entrenamiento en ciberseguridad, por reportar correos o situaciones sospechosas, por implementar estrategias, etc., pueden crear un cambio significativo en el modo en que se percibe este tipo de situaciones.
En resumen, duplicar los beneficios que los empleados reciben en ventas en el ámbito de ciberseguridad ayudará a que se involucren de manera auténtica y trabajen como equipo por el bien común.